sobre renacerte

«Cuando enfermamos en un vínculo, sólo podemos sanar a través de él»

Renacer-te nace de una certeza muy simple pero poderosa: para sanar, necesitas un lugar seguro y a las personas adecuadas sosteniéndote. Con esa filosofía he construido este espacio. Un lugar pensado para acompañar con profesionalidad, con  herramientas basadas en evidencia y con ética, pero sobre todo, con una mirada humana. Con el objetivo de acompañarte, sea cual sea el momento vital que te toque estar atravesando y mejorar herramientas o construir nuevas, para que vuelvas a Renacer.

Soy Pamela. Argentina de nacimiento, española de camino.

Me formé como psicóloga en Argentina y revalidé mi título aquí en España, donde seguí especializándome en lo clínico, en las personas con consumos problemáticos y su entorno, en la gestión emocional y, sobre todo, en acompañar procesos de pérdida (duelos).

¿Por qué los duelos? Porque los he vivido. Los grandes y los que nadie nombra: soltar proyectos en los que deposité ilusión, dejar atrás mi país y mi gente, duelar a mi mascota, despedirme de vínculos que se transformaron, atravesar el paso del tiempo en el cuerpo, ver cómo los sueños no suceden.

Si algo aprendí es que el duelo no se supera, se transita. Y lo más importante: no tenemos por qué hacerlo solas.

Y después estuvo la migración.

Migrar no es solo cambiar de país. Es perder el suelo bajo los pies sin que nadie lo vea. Es levantarte un día y no reconocerte en el espejo, no porque hayas cambiado de cara, sino porque la persona que eras allá no encaja aquí, y la que estás construyendo acá todavía no tiene del todo forma. Es cargar con la nostalgia en silencio, porque se supone que «elegiste esto». Es sostener vínculos desde la distancia sabiendo que ya no son como antes, y no saber si está bien llorar eso o si tendría que estar agradecida.

También es lidiar con lo que se esperaba de mí. Como mujer, como migrante, como profesional. El mandato de adaptarse rápido, de no quejarse, de ser fuerte, de estar disponible. De rendir. Soltar esas expectativas, las ajenas y las propias, fue otro duelo en sí mismo.

Haber vivido todo eso no me da todas las respuestas. Pero sí me da algo que vale más en este trabajo: saber qué se siente al estar en ese lugar donde todo pesa y nada se ve. Desde ahí te acompaño. Con honestidad, con calma y con la certeza de quien sabe que es posible seguir adelante sin negar lo que duele.

Por eso nació renacer-te: un espacio seguro para acompañar procesos de vida que transforman. Un lugar donde permitirnos renacer desde lo que hemos vivido, no a pesar de ello.